KONNICHIWA

Ya estamos en Tokyo. En un rato, por fin podremos dormir en una cama treinta y pico horas después de la última vez. Tácticas anti jet lag, sin más. ¿Y qué hacemos en Japón? Pues lo de siempre, tocar, tocar y tocar. Vamos a participar en un evento llamado “Sounds from Spain” aquí en la capital, y hemos aprovechado para hacer otra fecha más por nuestra cuenta, junto con otros grupos japoneses.

Vamos a intentar contar un poco a nuestra manera, todo lo que vayamos viendo desde hoy hasta el domingo, fecha en la que llegaremos de vuelta a casa, por si a alguien le apetece seguir nuestras actividades en el país del sol naciente. Aunque ya aviso que hoy va a ser una narración bastante breve, básicamente porque el cansancio empieza a hacer mella tras unas 20 horas de viaje, más unas 13 horas de mantenernos despiertos por Tokyo intentando aclimatarnos completamente al horario local.

Tokyo es una ciudad que realmente merece la pena visitar por lo diferente que resulta de cualquier otra ciudad de características similares que os podáis imaginar. Es por eso que, pese a ser la tercera vez que la visitamos, siempre quedan calles por ver, lugares en los que perderse y platos por descubrir. Básicamente, eso es lo que hemos hecho hoy desde las 11 de la mañana, que es la hora en la que hemos llegado al centro de Tokyo (Narita, el aeropuerto, está a una hora y media en coche). El tema es que queríamos estar despiertos todo el día hasta la hora (local) de irse a dormir, porque mañana miércoles tenemos prueba de sonido por la mañana, y concierto por la tarde. A destacar lo immensas que son las tiendas de instrumentos musicales. Cuatro y cinco pisos llenos de guitarras, bajos, baterías y accesorios varios. Aunque, en mi opinión, demasiadas fenders made in Japan y Mexico, que tampoco son ninguna ganga en cuanto a precio. Total, algún que otro juego de cuerdas a buen precio y a seguir dando vueltas bajo la lluvia. Un poco de gastronomía local, a muy buen precio si se aleja uno de las calles principales, en nuestro caso, de Shibuya (barrio que no falta en la gran mayoría de películas con escenas en Tokyo), y al hotel a intentar dormir 8 horas.

Por cierto, el vuelo, vía Copenhagen, sin problemas pese a la nube de ceniza. Un poco de iPod, Shutter Island, Invictus, y un mucho de intentar dormir en posiciones inverosímiles con todo el ruido de las turbinas taladrando sin parar. Y suerte.

Mañana más. Buenas noches, al menos en Tokyo.

Noel

6 Responses to “KONNICHIWA”

  1. carlosbull Says:

    mucha suerte en los conciertos! ;)

  2. ...maria* Says:

    k us vagii suuuuper bee :) i moltissimaa sort!!

  3. juaninsitefox Says:

    “…demasiadas fenders made in Japan y Mexico…” jaja que paso,bueno un saludo desde mexico y suerte en su breve gira y esperando algun dia verlos aca en mexico,saludos!!!

  4. Iris Says:

    moltiiiiiiiiiisima sort als concerts, a muerte ;)

  5. Raquel :) Says:

    Muchísima suerte con los conciertos chicos! :D

  6. veronica! Says:

    jo, quantes hores sense dormir ‘_’
    prò bè, molta sort als concerts encanra que no us faci falta
    i ja sabeu, fotos fotos, que aqui en volem enterar de toooot ja que no hi podem ser per allà (sí, som uns cotillas, que se li farà) <3

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